Creemos en la Reciprocidad

Preservar la Naturaleza

La Naturaleza es nuestro mayor compromiso al elaborar los vinos, manteniendo un ecosistema cuidadosamente equilibrado entre sus elementos y la gente. 

Los viñedos de nuestra Gran Reserva contribuyen directamente a la conservación y protección de 1.432 hectáreas de bosques nativos. Esto, a su vez, ayuda a preservar y proteger la biodiversidad local. Por ejemplo, se han registrado por viñedo un total de 105 especies de fauna, incluido el cisne de cuello negro, especie nativa de la región costera sur de Sudamérica, y el emblema natural que hemos elegido para representar nuestros ideales detrás de los vinos que elaboramos.

Un Camino de Ida y Vuelta

Nuestros ríos no beben su propia agua y nuestros árboles no se alimentan de los frutos que producen. El sol no brilla para su propio beneficio y las flores no esparcen su fragancia natural para complacerse a sí mismas. Por cada hectárea de viñedo, se planta otra hectárea de bosque nativo. El 100% de la electricidad utilizada para elaborar los vinos Gran Reserva procede de fuentes de energía solar renovable. Todas y cada una de las botellas de Gran Reserva se elaboran con uvas de viñedos propios que se erigen de manera sustentable. Vivir para los demás es una regla de la naturaleza. Cuidamos de la naturaleza como la naturaleza nos cuida a nosotros.

Saludable, Responsable y Ecológico

Los vinos Gran Reserva son para aquellas personas conscientes acerca del medio ambiente; personas que trabajan para preservar y proteger el planeta, que les interesa el origen de sus vinos y cómo se elaboran.